Javier Miel: Combates por la Historia
Ramón Rivas Aguilar
Otra historia. “La
historia no se hace con textos”
..”Una historia, una
ciencia histórica a la medida de tiempos imprevisibles
va a nacer. Yo deseo que mi esfuerzo haya sabido adivinar y abrazar
sus directrices por adelantado. Y que mis arroyos puedan aumentar sus torrentes” (Lucien Febvre. Combates por la Historia. Ariel Quincenal. 1975, Barcelona, p.11)
En efecto. Javier Milei,
desde los supuestos del Anarcocapitalismo, en una faena intelectual abrió los senderos para retornar a los argentinos una forma
de mirar el pasado histórico
de las pampas de Borges, la edad
de oro del siglo XIX, a través de dos figuras estelares del pensamiento y de la acción del liberalismo: Alberdi y Sarmiento. Nace,
así, un enfoque historiográfico que
valora el pensamiento liberal, como una
fuerza histórica de continuidad y de transformaciones en los nuevos tiempos.
Sí. En el combate de la
vida la defensa del proyecto
liberal de Alberdi y de Sarmiento, el faro
de la libertad. Javier Milei lleva adelante el desafió histórico de
erradicar la cultura del subsidio, en manos de una casta y de adoradores del estatismo para hacer
de Argentina una poderosa
nación libre en el mundo tal como
la concibieron con tanta pasión Alberdi
y Sarmiento. Un poco de historia.
Javier Milei, el gigante del pensamiento liberal- libertario, uno de los Anarcocapitalista más célebre del
planeta, alcanzó la Presidencia de la República de Argentina a través de
métodos democráticos. Es decir, a través del sufragio popular y la soberanía
del ciudadano como fundamentos del republicanismo. Para muchos analistas
políticos, el más votado
de la era democrática, en esa
geografía, cautivada por la poética
de Borges. Su propuesta central ha sido echar las bases de una sociedad libre y
abierta al mundo para cambiar de forma
radical el destino
histórico de una nación,
destruida por una casta con unas
ideas y creencias de raíces estatistas,
intervencionistas, colectivistas,
socialistas y progresistas. Para
él, el problema del atraso, la pobreza y
el subdesarrollo material y espiritual de
Argentina está en el
estatismo que desplazó a los individuos para convertirlos en esclavos
mediante la cultura del subsidio. El hombre sin
sus atributos. La solución,
el capitalismo libertario, el
libre mercado y la dispersión, la
descentralización y desconcentración del poder e impedir su
monopolización en manos de los
políticos y los empresarios sin un
espíritu de creatividad innovación
y empresarialidad.
Por ello, la libertad
debe ser el motor de la vida
material y cultural de los pueblos. El
Estado no crea riqueza. Son los individuos
los portadores de la riqueza de
las naciones. En esa perspectiva, una hazaña histórica de
impacto en el escenario global el gobierno que preside Javier
Milei, que en sus primeros meses logró un éxito
económico con un efecto para las
escuelas del pensamiento económico del mundo neoclásico, keynesianismo
y otras corrientes estudiadas en las
universidades más prestigiosas del planeta. Además, corrientes
laureadas con galardones y premios en los foros
mundiales y cumbres con el objetivo de resolver los” fallos de
mercado” con soluciones estatistas y
poderes centralistas. Por ello, Javier Milei es el faro de la libertad en un planeta en que una élite pretende
hacer de millones de hombres y mujeres esclavos
de un Estado mundial. Una élite impregnada de la fatal arrogancia y con
la planificación central como el camino
para potenciar el crecimiento material
de los pueblos. Son parte de lo
que el prestigioso liberal Axel Káiser
señala como “parásitos mentales”.
Ahora bien, Javier Milei, para muchos
analistas políticos de la tierra de Martín Fierro, es considerado el
presidente en la historia
política de Argentina que más ha
utilizado las fuentes históricas
para develar a las nuevas generaciones
el papel intelectual de dos poderosas
mentes liberales que contribuyeron con sus ideas
y su praxis a echar las bases de
una sociedad libre y abierta a la tierra
para convertir a Argentina en una
de las potencias económicas de mayor alcance mundial entre mediado del siglo XIX y parte del siglo XX: Faustino Domingo Sarmiento
(1810-1868) y Juan Bautista Alberdi (1811-1884). Dos faros de la libertad, dos pensadores comprometidos con el destino vital
de Argentina, postularon la libertad, la
educación, el libre mercado y el
federalismo como el manifiesto del proyecto histórico para conducir a Argentina hacia el sendero de las luces y el progreso material y espiritual. No
obstante, en esos avatares de la
historia emergió una clase política,
una casta que a lo largo del siglo XX condujo hacia la destrucción a
una nación que un día ocupó un lugar
privilegiado en todo el planeta.
Todo ello, produjo desconcierto,
confusión y desesperanza sin
salidas y alternativas. Argentina se sumió en una profunda crisis. Sin
embargo, en esa maraña confusa y desconcertante, comenzó el resplandor de un joven,
de un economista, de un intelectual,
de un liberal-libertario, de un Anarcocapitalista y de un músico y rockero
de una inteligencia aguda que inició una batalla política, una batalla intelectual y una batalla
cultural en contra la casta política que
había destruido a la nación con ideas y creencias estatistas, colectivistas, socialistas
y progresistas. El Estado en manos de
una casta y de falsos empresarios como los
responsables históricos de la
decadencia económica, social y
cultural de aquella Argentina,
la Argentina de las pampas y la potencia económica(1880-1920), tan
elogiada por los americanos y europeos. Esa Argentina
libre y abierta a las
naciones, impregnada del espíritu de
Sarmiento Y Alberdi.
Desde el presente, desde el instante vital, Javier Milei, un héroe de la libertad, el hombre que
abrió una esperanza histórica
para los argentinos, cuya temporalidad
recogen de una forma tan exquisita y cautivante esa manera de combinar con
sus palabras, gestos y movimientos de su cuerpo y de su ánima un presente que retorna hacia y el
pasado y hacia
un horizonte que hará de la Argentina una potencia económica como lo fue
en aquellos años gloriosos de
Sarmiento, de Alberdi.
Así, la obra intelectual de Juan
Bautista Alberdi: Bases y puntos de partida para la Organización Política de la
República de Argentina (1853). El evangelio liberal que está en Javier Milei, en su gabinete
y en una muchedumbre que apuesta
al futuro con las banderas de Sarmiento y Alberdi. En esa dimensión vital,
Sarmiento y Alberdi presentes en la estructura del gobierno de Milei: Educación, Libre Mercado y
Federalismo, historia y conciencia, en el
Ministerio del Capital Humano y en El Misterio del Estado de Desregulación un Estado minárquico que protege los derechos naturales del hombre. Los ideales de Sarmiento
y Alberdi, el fuego de
prometeo de la libertad
en manos de Javier Milei hasta el último rincón de la tierra. Por
tanto, Javier Milei, un liberal-
libertario en contra de toda forma de estatismo y socialismo que han pretendido reducir a los argentinos esclavos del colectivismo. La libertad Avanza por el
mundo. En fin, una nueva manera de
mirar la
historia en el ánima de Javier
Milei: la historia libertaria. Una nueva
historiografía reclama los hombres y mujeres de la Argentina de Sarmiento y Alberdi.
