Cesar
Zumeta (1863-1955) Imperio, Geopolítica, Independencia y Soberanía
Ramón Rivas Aguilar
Una visión liberal de
Sembrar el Petróleo (1923)
“El
hecho que grandes compañías
de Estados Unidos y Europa, se
hayan acordado para emprender la explotación intensa del petróleo
venezolano, es una nueva prueba de la
alta confianza que inspira usted al capital extranjero. Ojalá el movimiento de tan grandes caudales en el país
impulse al mismo tiempo y facilite el desarrollo de los cultivos y de
la cría, para que cuando pase la fiebre minera que nunca ha sido
permanente, deje bien ensanchados el
surco y el hato, que son minas mucho más ricas, ciertas y
durables, que las subterráneas “
Cesar Zumeta, uno de los pensadores
más lúcidos de la Venezuela
intelectual de nuestra historia. El periodismo
fue el arma poderosa que utilizó para propiciar
sus reflexiones políticas
e ideológicas sobre la naturaleza de una
gigantesca fuerza histórica con
implicaciones significativas en el destino
de las naciones de Hispanoamérica, como
fue la expansión del capitalismo y del imperialismo, como fruto de la
segunda revolución industrial. Desde una
perspectiva teórica e intelectual analizó los
mecanismos económicos, financieros, políticos y culturales del nuevo poder imperial en el espíritu de los EEUU, con sus propuestas modernizantes y trasformadoras de las naciones latinoamericana, en una
dinámica histórica, de carácter mercantil-financiero.
Una relación de conquista, colonización
y dominación, una relación de centro y
periferia, que vio venir en el horizonte.
Junto con los grandes teóricos del
imperialismo, César Zumeta, un
privilegio intelectual de estatura política en un momento crucial de la historia
universal. Un historiador, un profeta al
revés, viviendo un presente, examinando
su pasado y mirando con
inteligencia el goce y el drama de las
nuevas tendencias universales del
capitalismo y una modalidad que estaba modificando las viejas formas políticas, económicas y culturales del capitalismo. El nuevo
lenguaje de la economía política, en la
mirada del insigne pensador venezolano:
el imperialismo. Sin duda alguna, César
Zumeta, de los primeros pensadores de
la América del
humanista Andrés Bello, en
develar con anticipación teórica
y política el nacimiento y expansión del imperialismo
norteamericano, en nuestros
pueblos, con el célebre programa imperial
de la Unión panamericana, con la singularidad geopolítica de la
doctrina Monroe con el fin conformar un bloque
para la integración política y económica de
las naciones Latinoamericanas sin la presencia del
poder europeo. Cuando se examina con sumo cuidado esas propuestas
materiales y culturales del gran
proyecto imperial, es lo más gigantesco
que se haya hecho en la historia universal. En esa relación histórica,
compleja, contradictoria y paradójica,
Zumeta percibe la génesis
y el desarrollo de una nueva forma política e ideológica que se va acelerar con
la primera guerra mundial, la crisis
del 29 y la segunda guerra
mundial: el nacionalismo. La unidad de
los contrarios, que se muestra en el proceso histórico de América latina: Imperialismo
versus nacionalismo. En ese sentido, conformó un movimiento político e intelectual mediante la prensa
para denunciar el poder avasallante del
imperialismo americano y sus
efectos negativos en las naciones de
América Latina. En efecto,
Cesar Zumeta, José Martí y Vargas
Vila que con su retórica desataron las
críticas más contundentes contra el imperialismo americano, desde la estatua de
la libertad, en Nueva York. Fueron
los pioneros que más impactaron el pensamiento político
de hombres y mujeres contra el
imperialismo del norte. Zumeta, en ese
extremo de esas críticas, llegó a sugerir la creación de un
ejército de milicianos para
enfrentar las fuerzas poderosas
del imperialismo. No obstante,
comprendió que no era el camino.
El camino era estudiar, analizar y
comprender el significado histórico de
esas fuerzas poderosas del capitalismo,
del imperialismo, desarrollando
una diplomacia audaz, inteligente, pragmática
con el fin de preservar la
independencia, la soberanía nacional con
un criterio de racionalidad,
equilibrio y como sacar provecho material y cultural en esa relación entre
el imperio y nuestra provincia. Formó
parte del gobierno de Gómez y, como consecuencia, actuó
como un excelente diplomático con sentido común y pragmatismo. Es decir, preservar la soberanía nacional ante
el vasto imperio americano sin ningún tipo de tutelaje. La nueva forma de gobernar
en un marco de
convivencia pacífica, con el
fin
de ganar, ganar, ganar. En un sentido, la estabilidad política de la Provincia de Venezuela y creación de un entorno institucional favorable a los intereses capitalistas
internacionales. De esa
manera, se mantendría en el tiempo la gobernabilidad sin afectar la
independencia, la soberanía nacional. Dentro de esa
perspectiva histórica, la política exterior de Venezuela
mantuvo una postura
pragmática ante el concierto de
las naciones. Por lo que las ideas
y creencias en el ánima de Cesar Zumeta, tuvieron
no solo consecuencias teóricas sino también prácticas. Entendió su época histórica y sus ideas
las puso al servicio de su país
con un programa político y económico que beneficiara tanto los intereses nacionales
e internacionales. Siempre con el deseo
de mantener como diera lugar la
soberanía nacional por encima de todo tutelaje imperial. Para eso,
era vital impulsar las reformas para modernizar a la nación, atajar
la marea roja y preservar la
independencia política. En ese
marco, Propuso al gomecismo un programa económico
(1918) para impulsar el desarrollo
nacional con capital privado criollo e
internacional, en un plano de
igualdad y equilibrio.
Nacionalismo económico. Asimismo, planteó que el estado debía asumir
el control de los recursos naturales.
De igual forma, sugirió al país,
desde 1900 la explotación de la
riqueza de Guayana, mediante
una forma de colonización con la
participación de los más diversos
grupos de inmigrantes.
Es decir, evitar en la medida de lo posible un proceso de monopolización de la riqueza del país, en
manos de factores extranjeros Por
supuesto, no se oponía a una política liberal que abriese
al capital internacional para la
explotación de la riqueza del país;
siempre y cuando no afectase la soberanía nacional. Fue enemigo de todo
tipo de tutelaje. Pero no perdió la capacidad política e intelectual de entender en toda su dimensión histórica el
significado del realismo
político, más allá del idealismo del romanticismo
y toda utopía.
En fin, Cesar Zumeta, un periodista, un pensador,
un intelectual, un hombre comprometido
con el destino su país, examinó lo que
significaría las fuerzas del
capitalismo, del imperialismo, en el
espíritu del imperio americano, que sin duda alguna, afectaría
la independencia y la soberanía de las
naciones Hispanoamérica, pueblos
fragmentados y divididos, como resultado del proceso emancipador. En efecto.
Ante un dilema histórico de tal naturaleza que hacer y cómo buscar
un camino para impedir
en definitiva, el fin de la independencia y la soberanía de nuestras naciones. Es decir, se imponía el tutelaje. En tal sentido, puertas abiertas al
capitalismo, garantías jurídicas y
políticas, para promover la riqueza nación,
en un ámbito de cooperación y
competencia, preservando y manteniendo la independencia y la soberanía de la nación. Así, pues, la Venezuela
del siglo XX, la Venezuela del oro negro, con un lugar de
importancia capital en el hemisferio
occidental, mantuvo su independencia y su soberanía nacional ante
los grandes poderes imperiales.
