José Ortega y Gasset: Por qué Hay Historia Una Nueva Ciencia Histórica: La Historiología

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José Ortega y Gasset: Por qué  Hay Historia

Una Nueva Ciencia  Histórica: La Historiología

 

 Ramón Rivas Aguilar

 

La pregunta  por qué hay historia, formulada por el filósofo  español Don José Ortega  y Gasset, la pregunta  central para  comprender  la importancia de  la vida  humana   en las  transformaciones históricas a lo largo  del tiempo.  No obstante,   lo sorprendente  es quienes  indagan sobre la naturaleza de los fenómenos históricos  desde una perspectiva historiográfica se  percibe la  ausencia  de   la   vida humana en el acontecer histórico. En  otras palabras,   el olvido por el hombre,  el drama vital  de la vida con su grandeza  y sus  limitaciones   en los procesos históricos. La vida humana es temporalidad.  El hombre es un ser histórico que despliega  en el curso del devenir  una continua variedad de vidas  humanas  a lo largo   de las  edades  históricas. En ese sentido, Ortega y Gasset afirma que “El hombre   es un fabricante nato  de universos” (ideas y creencias).  Por ello,  “He aquí, señores  por qué hay historia, por qué hay  variación continua  de las vidas humanas. Si  seccionamos  por cualquier hecho  sobre el pasado humano,   hallaremos siempre  al hombre instalado en el mundo,  como en una casa  que se ha hecho  para abrigarse.  En ese mundo  le asegura  frente a ciertos problemas que le plantea la circunstancia; pero deja aberturas problemáticas,  muchos peligros sin resolver  y  evitar su vida, el drama de su vida, tendrá un perfil  distinto  según sea su perspectiva de problemas según  la ecuación  e inquietudes  que ese mundo represente” (Ortega y Gasset). En ese horizonte, el pensador de Guadarrama, dice:   

El hombre  ha sido siempre así: ha sido una cosa  y luego otra,  se ha embarcado  en un ideal, lo ha  agotado,  y luego  por haberlo agotado… Ha ensayado  otro. Las formas más dispares  del ser se  han pasado por el hombre; pues para la desesperación de los intelectuales  el hombre es pasar, es irle pasando  cosa tras cosa,  es pasarle  estoico, ser cristianó,  ser racionalista, ser positivista,  ser lo que ahora va a ser.El hombre pasa y atraviesa por  todas  esas formas  de ser;  peregrino del ser;  lo  va siendo y des-siendo, es decir,  los va viviendo (Ortega y Gasset, 1980).

En ese orden de ideas, Ortega y Gasset afirma

El  hombre no tiene  naturaleza,  lo que tiene es historia; por qué  historia   es el modo de ser de un ente  que es constitutivamente, radicalmente, movilidad y cambio (Ortega y Gasset, 1980).

 

 

Así,   Ortega y  Gasset  innova una nueva forma   de comprender la historia  a través de la variación de la vida humana mediante  un nuevo  enfoque: la Historiología. De allí, pues,  que  La  historia  es   narrativa,  es biografía de las vidas humanas   que  se  proyecta   en el curso  del tiempo. Por lo que:   

… la razón pura, elática y naturalista quien jamás podrá  entender  al hombre. Por eso, hasta ahora,  el hombre ha sido desconocido.  Pues la historia es el modo  de ser un ente  radicalmente variable  y sin identificar”. Esta nueva forma  del quehacer histórico, como   fruto  de los  cambios  en la vida humana  y  su proyección  en el horizonte,  la denomina historiología, “que es una cosa distinta a la  documentación y  la filología”.  Por ello,…contra ese estado  de las cosas en el reino de la historia  se levanta  la historiología” (Ortega y Gasset, 1980). 

La historiología significa  descubrimiento de realidades  que se  basa en  una estructura     que se  fundamenta en la vida  humana,  en el mundo histórico,   en  las crisis, en  los cambios y en las generaciones como motor de los   más diversos eventos históricos . Ese  es el marco referencial   de carácter historiográfico para comprender e interpretar  por qué  hay historia.   La historiología  como ciencia histórica   como cualquier  ciencia  del mundo  de la física, de la química,  de la biología.   Como muy  bien lo afirma el filósofo español:   

La historiología como ciencia histórica  parte de cuatro elementos de carácter metodológico: 1. Un  núcleo    a priori, la analítica  del género, que se intente  investigar- la materia. En física, lo histórico,  en historia.2. Un  sistema de hipótesis que enlaza  ese núcleo  a prori con los  hechos observados.3. Una zona de inducciones dirigidas por esas hipotésis.4. Una vasta periferia rigorosamente  empírica –descripción de los hechos puros   o datos (Ortega y Gasset, 1980).

En  ese ámbito  metodológico,   es  que se  puede   desarrollar   la historiología cuyo eje  central  es la construcción  de  sistema  de  realidades  sobre  la base  de  la vida  humana    y su  variación  en   la temporalidad. Lo cual representa  un cambio radical  con  relación   a  otras maneras de concebir   el hecho histórico sin la  presencia  de la vida  humana,  como una realidad   dinámica, móvil  que no deja de descansar   en el devenir. Fue el olvido   de la vida humana    en el acontecer  de los fenómenos  histórico, por más  de dos milenios. Así, la vida humana  como variedad   en el transcurrir   en el tiempo,  se descubre   con  el gran historiador  alemán Dilthey  y los filósofos   Ortega  y Gasset  Y Martin Heidegger. Por eso,   la historia como ciencia   le devuelve  a la vida  humana su papel  estelar  en  los cambios y las transformaciones   de la sociedad en general.  Por tanto,  hay historia  porque la vida humana varía   en el tiempo. De allí, su modo de expresarse  es mediante  la narrativa  que representa  una forma de biografiar  la  vida del hombre en el tiempo. Por tanto,   un nuevo camino  historiográfico  para comprender   por qué  hay historia: la Historiología. Un campo de estudio de lo histórico  sobre el fundamento de la vida humana  y la  variación  en  la temporalidad.  Su expresión histórica y  literaria  mediante  una forma de narrar  biográficamente  la vida y el mundo  histórico.  Como  lo diría   desde una  perspectiva filosófica Martin Heidegger: el  dassein. El ser ahí.   El hombre  en el mundo. El  hombre en la temporalidad-. El hombre un ser histórico. El hombre es futuro por naturaleza que se  deriva   por ser un ser finito y porque  está consciente  de su mortalidad.

En fin, esa visión historiográfica, una nueva ciencia histórica, la Historiología, una mirada desde la filosofía, trasciende las viejas formas  de comprender e interpretar la historia a partir  del  simple  documento, del  simple dato, de la simple  cronología,   echando al cesto    la vida humana, el ser histórico por  excelencia, que le inyecta vitalidad  al quehacer histórico por esa fuerza vital   de su dinamismo  y movilidad   en la temporalidad.   Como diría  Ortega: la vida  no es un factum; no es una estatua; no es un árbol. Nada de eso. La vida es un gerundio. Es un haciendo  y desasiendo  en   el correr de la temporalidad.   Lo que explica   la variedad y la vastedad  de procesos histórico con esa fuerza  vital que le imprime   la vida humana  al acontecer   de lo histórico.  Así, pues,   la vida humana es un ser histórico  y la forma de expresión  literaria   es  a través de una narrativa y de una biografía.   La vida humana es biografía, para el colmo de los intelectuales que  erigen lo histórico   más allá de la vida humana.

 


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